Novena a la Virgen de Lourdes
Día 9 de 9

Día 9 — Yo soy la Inmaculada Concepción

Meditación

El 25 de marzo de 1858, la Señora respondió a Bernardita: «Que soy era Immaculada Councepciou» — «Yo soy la Inmaculada Concepción». Apenas cuatro años después de la proclamación del dogma por Pío IX, la Virgen confirmaba desde el cielo esta verdad de fe. María es la llena de gracia, preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción.

Oración del día

Oh gloriosa Madre de Dios, al concluir esta novena te pedimos la gracia de una muerte feliz. Oh Madre de mi Señor, por el amor que tienes a Jesucristo, escucha nuestras oraciones y accede a nuestras peticiones. Oh María Inmaculada, ruega por nosotros que recurrimos a ti. Amén.

Oración inicial (para todos los días)

Bendita seas, oh Virgen Purísima, por haberte dignado manifestarte, radiante de vida, dulzura y belleza, en la Gruta de Lourdes, diciendo a Santa Bernardita: «Soy la Inmaculada Concepción». Oh Virgen Inmaculada, Madre de misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los afligidos, conoces nuestras necesidades; dígnate dirigirnos una mirada de misericordia. Venimos con inmensa confianza a implorar tu maternal intercesión. Obtén para nosotros, oh Madre amorosa, el cumplimiento de nuestra petición. Amén.

(Tres Avemarías y un Gloria).

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