Día 3 — Lourdes, manantial de agua viva
Meditación
Por indicación de la Virgen, Bernardita cavó en la tierra y brotó un manantial de agua cristalina. Desde entonces, millones de peregrinos han encontrado en esas aguas la curación del cuerpo y del alma. El agua de Lourdes es símbolo de la gracia que brota del Corazón de Cristo y de la intercesión maternal de María.
Oración del día
Oh brillante estrella de santidad, como en aquel hermoso día sobre la roca áspera en Lourdes hablaste con Bernardita y una fuente brotó de la tierra, escucha nuestra oración y concédenos la petición que te pedimos. Amén.
Oración inicial (para todos los días)
Bendita seas, oh Virgen Purísima, por haberte dignado manifestarte, radiante de vida, dulzura y belleza, en la Gruta de Lourdes, diciendo a Santa Bernardita: «Soy la Inmaculada Concepción». Oh Virgen Inmaculada, Madre de misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los afligidos, conoces nuestras necesidades; dígnate dirigirnos una mirada de misericordia. Venimos con inmensa confianza a implorar tu maternal intercesión. Obtén para nosotros, oh Madre amorosa, el cumplimiento de nuestra petición. Amén.
(Tres Avemarías y un Gloria).