Día 2 — La verdad triunfa en Bernardita
Meditación
Bernardita, una niña pobre y enfermiza, fue sometida a intensos interrogatorios por las autoridades civiles y eclesiásticas. Pero su testimonio nunca vaciló. La sencillez de su corazón agradó a la Reina del Cielo. La verdad de las apariciones se impuso por la humildad y la constancia de una niña inocente.
Oración del día
Oh María Inmaculada, inflama nuestros corazones con un rayo del amor ardiente de tu Corazón puro. Que se consuman de amor por Jesús y por ti, para que merezcamos un día gozar de tu gloriosa eternidad. Amén.
Oración inicial (para todos los días)
Bendita seas, oh Virgen Purísima, por haberte dignado manifestarte, radiante de vida, dulzura y belleza, en la Gruta de Lourdes, diciendo a Santa Bernardita: «Soy la Inmaculada Concepción». Oh Virgen Inmaculada, Madre de misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los afligidos, conoces nuestras necesidades; dígnate dirigirnos una mirada de misericordia. Venimos con inmensa confianza a implorar tu maternal intercesión. Obtén para nosotros, oh Madre amorosa, el cumplimiento de nuestra petición. Amén.
(Tres Avemarías y un Gloria).