Día 1 — En Lourdes resplandece la luz
Meditación
El 11 de febrero de 1858, la Santísima Virgen María se apareció por primera vez a la humilde Bernardita Soubirous en la gruta de Massabielle, a orillas del río Gave. Una luz resplandeciente rodeaba a la Señora, vestida de blanco con una banda azul, una rosa de oro en cada pie y un rosario entre sus manos. Era la luz del cielo que venía a iluminar un mundo necesitado de esperanza.
Oración del día
Oh María Inmaculada, Nuestra Señora de Lourdes, Virgen y Madre, elégenos como tu pequeña Bernardita para contemplar tu gloria. Mira con misericordia nuestra petición y concédenos una respuesta favorable. Amén.
Oración inicial (para todos los días)
Bendita seas, oh Virgen Purísima, por haberte dignado manifestarte, radiante de vida, dulzura y belleza, en la Gruta de Lourdes, diciendo a Santa Bernardita: «Soy la Inmaculada Concepción». Oh Virgen Inmaculada, Madre de misericordia, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consuelo de los afligidos, conoces nuestras necesidades; dígnate dirigirnos una mirada de misericordia. Venimos con inmensa confianza a implorar tu maternal intercesión. Obtén para nosotros, oh Madre amorosa, el cumplimiento de nuestra petición. Amén.
(Tres Avemarías y un Gloria).