Día 9 — Transmitir paz a los demás
Transmitir paz a los demás
«Una de las características fundamentales [de don Álvaro del Portillo] era la de tener paz y dar paz. Por lo tanto, era un verdadero ejemplo ver cómo ante cualquier contrariedad, cualquier noticia más o menos dolorosa, en circunstancias en las que normalmente uno reacciona con enojo, siempre reaccionaba con sentido sobrenatural, poniendo en las manos de Dios todo lo ocurrido» (Mons. Tomás Gutiérrez).
«Una de las cosas que más llamaban la atención en la personalidad y en la vida de Mons. del Portillo era su serenidad, su paz interior. Tenía paz y daba paz.»
«Si sois comprensivos, optimistas, constantes; si seguís sembrando paz y alegría a vuestro alrededor, estad seguros de que acabaréis venciendo las dificultades que se os presenten, y alzaréis bien alto a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas» (Beato Álvaro).
Petición
Dios mío, haz que —a ejemplo del Beato Álvaro— desee para todos «la paz que viene de Dios, la que Cristo ha traído a la tierra, la paz que el mundo no puede dar. Una paz que es resultado de la unión con Dios en todos nuestros pensamientos, palabras y obras» (Beato Álvaro).
Que nunca me olvide de que, como decía el Beato Álvaro, «la paz es uno de los frutos de la presencia del Espíritu Santo en nuestras almas. Tendremos paz y podremos difundirla a nuestro alrededor si tratamos al Paráclito, si queremos sinceramente cumplir todo lo que nos pide.»
Señor, por intercesión de la Virgen Santísima, Reina de la Paz, haz que yo sea un portador de la paz de Cristo a los corazones de todos (cfr. Mt 5, 9). Que viva la unión con Dios de tal manera que se pueda decir de mí lo que se dice del Beato Álvaro: «No le faltaba nunca esa sonrisa franca, llena de cariño, que efectivamente comunicaba gozo y paz.»
Oración al Beato Álvaro
(Rezar la oración completa)