Día 5 — La Sangre en la Eucaristía
Lectura
«Bebed, pues esta es mi Sangre» (Mateo 26:27-28). «El cáliz de la bendición que consagramos, ¿no es comunión con la Sangre de Cristo?» (1 Corintios 10:16). Mi devoción a la Sangre de Cristo se centra en la Eucaristía. Recibo su Sangre en la Comunión, que me comunica toda su fuerza y me asegura el fruto de la salvación.
Oración del día
Señor Jesucristo, hazme beber con ansia tu Sangre, Vino Nuevo del Reino, prenda de las delicias que me embriagarán en la Patria celestial. Amén.
Oración inicial (para todos los días)
Cristo Jesús, Cordero de Dios, que nos has salvado con tu Sangre, te alabamos, te bendecimos, te adoramos y te damos gracias rendidas. Por los méritos de tu Preciosísima Sangre, te pido la salvación de todos los que nos hemos lavado en ella. Concédeme la gracia especial que deseo en esta novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).