Novena a la Sangre de Cristo
Día 4 de 9

Día 4 — La Sangre que funda la Iglesia

Lectura

«El Espíritu Santo os ha constituido vigilantes para que apacentéis la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con su propia Sangre» (Hechos 20:28). Todos somos Iglesia por la cual Cristo derramó su Sangre. ¿Puedo desentenderme de ella? ¿Puedo ver despreciada su verdad sin actuar? Si no trabajo por la Iglesia, traiciono la Sangre con que Cristo la adquirió.

Oración del día

Señor Jesucristo, hazme vivir en tu Iglesia, Esposa tuya que adquiriste con tu Sangre. Que por ella trabaje, en ella viva y en ella me salve. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Oración inicial (para todos los días)

Cristo Jesús, Cordero de Dios, que nos has salvado con tu Sangre, te alabamos, te bendecimos, te adoramos y te damos gracias rendidas. Por los méritos de tu Preciosísima Sangre, te pido la salvación de todos los que nos hemos lavado en ella. Concédeme la gracia especial que deseo en esta novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

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