Día 9 — La respuesta de Dios
Meditación
Llegamos al último día confiando en que Dios responde a su tiempo, no al nuestro. San Expedito socorre siempre a quienes le invocan con fe, porque su intercesión apresura la misericordia divina para las causas urgentes. Pero la respuesta de Dios es siempre mayor que la petición: concede lo que conviene a la salvación del alma y a su mayor gloria.
Oración del día
Oh glorioso mártir San Expedito, que siempre socorres a quienes te invocan con fe, alcanza para mí la gracia que tanto necesito y que he venido pidiendo durante esta novena. Que por tu intercesión, el Señor me responda con prontitud y me conceda lo que tanto anhelo, si es para bien de mi alma y mayor gloria de Dios. Amén.
(Hágase aquí la petición particular.)
Oración final (para todos los días)
Oh Jesucristo, protégenos hoy y siempre, pero especialmente hoy. Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti. San Expedito, mártir glorioso y patrón de las causas justas y urgentes, ruega por nosotros.
(Tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias, en honor a la Santísima Trinidad.)