Día 7 — La oración
Meditación
Quien ora como agrada a Dios recibe las gracias que necesita. San Expedito, antes de comparecer ante el tribunal, pasaba largas horas en oración: del coloquio con Dios sacaba la fortaleza para confesar su fe. La oración perseverante no cambia la voluntad de Dios, sino que dispone el alma a recibirla y cumplirla.
Oración del día
Oh glorioso mártir San Expedito, por las numerosas gracias que concedes a los que te invocan con devoción, ayúdame a orar como a Dios le agrada, para que pueda recibir las gracias que necesito. Tú que pasabas largas horas en oración, enséñame a buscar a Dios en el silencio y la perseverancia. Amén.
(Hágase aquí la petición particular.)
Oración final (para todos los días)
Oh Jesucristo, protégenos hoy y siempre, pero especialmente hoy. Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti. San Expedito, mártir glorioso y patrón de las causas justas y urgentes, ruega por nosotros.
(Tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias, en honor a la Santísima Trinidad.)