Día 8 — Asistencia en la hora de la muerte
Meditación
La Virgen del Carmen ejerce su especial protección en la hora de la muerte para con los que devotamente visten su santo Escapulario, a fin de que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios.
Oración del día
¡Oh Virgen del Carmen! Te ruego, Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia, perfecta contrición de mis pecados, encendido amor de Dios y ardiente deseo de verle, para que mi alma no se pierda sino que vaya segura a la gloria eterna. Amén.
*(Se reza la Salve).*Oración final (para todos los días)
Virgen Santísima del Carmen, yo deseo que todos se cobijen bajo la sombra protectora de tu santo Escapulario. ¡Oh hermosura del Carmelo! Míranos postrados ante tu sagrada imagen y concédenos tu amorosa protección. Te recomiendo las necesidades del Papa, de la Iglesia, de mi nación y del mundo entero. Mira con compasión a los pecadores, herejes e infieles. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.