Día 3 — La caridad
Meditación
El amor infinito que Dios plantó en el corazón de San Expedito le hizo preferir la muerte antes que traicionar a Cristo. La caridad es la virtud que ordena todo el ser hacia Dios y, por Él, hacia el prójimo. Donde hay apego mundano, el amor se enfría; donde hay entrega, el amor arde y se dona.
Oración del día
Oh glorioso mártir San Expedito, por el amor infinito que el Señor plantó en tu corazón, aparta de mí todo apego mundano, para que pueda amar sólo a Dios por toda la eternidad. Tú que diste tu vida por Cristo, enséñame a poner el amor de Dios por encima de todo. Amén.
(Hágase aquí la petición particular.)
Oración final (para todos los días)
Oh Jesucristo, protégenos hoy y siempre, pero especialmente hoy. Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti. San Expedito, mártir glorioso y patrón de las causas justas y urgentes, ruega por nosotros.
(Tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias, en honor a la Santísima Trinidad.)