Día 4 — Solidaridad con los pobres
Lectura
San Cayetano ayunaba para que el dinero ahorrado sirviera para comprar comida para los pobres, y no aceptaba pago por sus ministerios porque quería que la gente ayudara a los necesitados. Vivió frugalmente para enseñar a los ricos la necesidad de compartir. Inspirándonos en él, sepamos compartir para que nadie pase hambre y todos vivan con dignidad.
Oración del día
San Cayetano, que enseñaste con tu vida el valor de la caridad, inspíranos a compartir nuestros bienes para que nadie entre nosotros pase hambre. Enséñanos a vivir con sencillez y solidaridad. Amén.
Oración final (para todos los días)
Oh glorioso San Cayetano, que fuisteis modelo de virtud entre los sacerdotes y que, confiando en la divina Providencia, disteis el pan de vuestra mesa a los necesitados, llevad nuestras peticiones a Jesús. Alcánzanos del Señor la gracia de usar los bienes temporales de tal modo que no perdamos los eternos de la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).