Día 6 — Paciencia en las persecuciones
Meditación
San Benito fue blanco de persecuciones. El sacerdote Florencio, movido por la envidia, intentó matarlo y corromper a sus monjes. Benedicto, lejos de vengarse, oró por él y se retiró. Su paciencia y dulzura nos enseñan a perdonar las ofensas y a responder al mal con el bien.
Oración del día
¡Oh glorioso San Benito, que fuiste blanco de persecuciones y guardaste la paz de tu alma por medio de la dulzura y la paciencia! Alcánzame el don de la paciencia y la gracia de perdonar las ofensas, llorando la ceguera de quienes nos persiguen. San Benito, ruega por nosotros.
Oración preparatoria (para todos los días)
Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Protege de modo especial a cuantos nos ponemos bajo tu amparo. Ruega por los enfermos, los tentados, los afligidos, los pobres y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Ahora, consíguenos la gracia especial que te pedimos en esta novena.
Oración final
¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy más que nunca gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor todas las gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.
(Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria).