Día 5 — Promesa de refugio en la vida y en la muerte
Meditación
Cuarta promesa: «Seré su refugio seguro durante la vida y, sobre todo, en la hora de la muerte». El Sagrado Corazón se ofrece como puerto en la travesía y como amparo en la hora final. Quienes en vida han confiado en su Corazón pueden esperar su intercesión en el momento decisivo, cuando ya no podemos ayudarnos a nosotros mismos y sólo el amor de Cristo nos sostiene.
Oración del día
Corazón de Jesús, refugio seguro del alma, sed mi amparo en todos los días de mi vida y, sobre todo, en la hora de mi muerte. A vuestro lado nada temo; en vuestro Corazón encuentro puerto cuando todo se agita. Aceptad mi entrega ahora, para sostenerme entonces. Amén.
Ofrenda al Sagrado Corazón de Jesús (para todos los días)
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús! Os ofrezco mis oraciones, mis obras y mis sufrimientos, los de este día y todos los de mi vida, para hacer todo lo que es de vuestro agrado, reparar las ofensas que se cometen contra Vos y suplicar la conversión de los pecadores. Unidlos a los méritos infinitos de vuestra Pasión, para que lleguen al Padre celestial y eleven súplicas por todo el mundo. Corazón de Jesús, confío en Vos.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria.)