Judaísmo
El Exilio en Babilonia: La transformación judía
· 7 min de lectura
Setenta años en Babilonia transformaron al pueblo judío: nació la sinagoga, se redactó la Torá, surgieron los profetas del exilio, y se consolidó la identidad judía sin Templo.
El Exilio en Babilonia
Destrucción y deportación
En 586 aEC, Nabucodonosor destruyó Jerusalén y el Primer Templo. Los líderes, sacerdotes y artesanos fueron deportados a Babilonia. Solo los más pobres quedaron en Judá.
La transformación
En Babilonia, el pueblo enfrentó el mayor desafío teológico: ¿cómo servir a Dios fuera de la Tierra y sin Templo? La respuesta fue la sinagoga (be kneset), la oración (tefilá) en lugar de sacrificios, y el estudio de la Torá.
Los profetas Ezequiel y Daniel profetizaron en el exilio. La Torá fue recopilada y editada.
El regreso
Ciro de Persia conquistó Babilonia (539 aEC) y permitió a los judíos regresar. Zorobabel reconstruyó el Templo; Esdras y Nehemías restauraron la comunidad y la Torá.
Lectura: Libros de Esdras, Nehemías, Daniel. Salmo 137 (el lamento del exilio). Jeremías 29 (carta a los exiliados).
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