Protestantismo

Salmo 23 — El Señor es mi pastor

El Señor es mi pastor; nada me faltará.

En lugares de delicados pastos me hará yacer; junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 23 — RVR1960


Pastor bueno, cuando déselo sienta que se nubla el horizonte, recuérdeme que tú estás conmigo. Cuando vea sombras alrededor, no temeré porque tú eres mi pastor. Llévame a los pastos tiernos, junto a las aguas de reposo. Restáura mi alma, guíame por sendas de justicia. Prepara mesa para mí ante mis angustiadores, unge mi cabeza con aceite, haz mi copa rebosar. Que tu bien y misericordia me sigan todos los días de mi vida, hasta que more contigo en la casa del Señor. En el nombre de Jesús, Amén.

Voz de audioVelocidad
Descargar PDFMás para Paz
Compartir

Significado

El Salmo 23 es sin duda el más amado del Salterio. Para la tradición protestante, este pasaje es fundamento de la doctrina de la providencia personal de Dios y del cuidado pastoral de Cristo (Juan 10:11). David lo compuso recordando su propia experiencia como pastor de ovejas.

Cuándo Rezarla

En enfermedad, en pruebas, antes de dormir, en funerales.

Sé el primero en valorar esta oración

Testimonios

Aún no hay testimonios. Comparte tu experiencia.

Comparte tu testimonio

Será revisado antes de publicarse.