Judaísmo

Salmo 110 — Siéntate a mi diestra

Cántico mesiánico del sacerdocio de Melquisedec

El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. La vara de tu fortaleza enviará el Señor desde Sion; domina en medio de tus enemigos. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Como rocío de la mañana, desde el seno de la aurora, has tenido la juventud de tu pueblo. Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. El Señor quebrantará a los reyes en el día de su ira; el que juzgará entre las naciones, las llenará de cadáveres; quebrará las cabezas de los muchos enemigos. Beberá del arroyo en el camino, por eso levantará la cabeza. Salmo 110 (RVR1960)

Señor, fundaste el sacerdocio de Melquisedec, rey de Salem. Que tu Ungido se siente a tu diestra. Amén.

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Significado

Atribuido a David. El Talmud Bavli (Sanedrín 38b) interpreta "El Señor dijo a mi Señor" como Dios hablando a Abraham (o al Mashíaj). El Midrash Tehilim (110:1) lo aplica al Mashíaj. Rashi comenta: "Abraham, llamado 'mi Señor', es sacerdote según el orden de Melquisedec; Abraham recibió el sacerdocio de Melquisedec". El versículo 4 —"sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec"— se interpreta como promesa de un sacerdocio eterno. Recitado en la liturgia de Shabat.

Cuándo Rezarla

En Shabat y festividades; en esperanza mesiánica.

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