Protestantismo

Salmo 103 — Bendice, alma mía

Bendice, alma mía, al Señor, y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.

El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias.

El que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila.

No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.

Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.

Salmo 103:1-5, 10-12 — RVR1960


Bendice, alma mía, al Señor, y todo lo que está en mí bendiga su santo nombre. No olvidaré tus beneficios: tú perdonas mis iniquidades, sanas mis dolencias, rescata del hoyo mi vida, coronas mis días con favores y misericordias. Lejos de mí echaste mis rebeliones, como el oriente del occidente. Sea mi vida respuesta de gratitud a tu gracia. En el nombre de Jesús, Amén.

Voz de audioVelocidad
Descargar PDFMás para Gratitud
Compartir

Significado

Salmo de David. Llamado "el salmo de la cruz" por muchos comentaristas protestantes, anticipe la doctrina paulina de la justificación gratuita: "cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (v.12).

Cuándo Rezarla

En laudes matutinos, en действия de gracias tras una sanidad o un perdón.

Sé el primero en valorar esta oración

Testimonios

Aún no hay testimonios. Comparte tu experiencia.

Comparte tu testimonio

Será revisado antes de publicarse.