Salmo 1 — Dos caminos
Bienaventurado el hombre que no anda según los consejos de los impíos, ni se detiene en la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los burlones.
Antes bien, en la ley del Señor está su deleite, y en su ley medita de día y de noche.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará.
No así los impíos, que son como el tamo que arrebata el viento.
Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
Porque el Señor conoce el camino de los justos, mas la senda de los impíos perece.
Salmo 1 — RVR1960
Señor, hazme como ese árbol plantado junto a la corriente. Que mis raíces busquen siempre el agua viva de tu Palabra, y mis hojas no se marchiten cuando llegue el verano de la prueba. Aparta mis pies de la senda de los pecadores, mi mente del consejo de los impíos, mi boca de la reunión de los burlones. Que en tu ley medite de día y de noche, y dé fruto a su tiempo. En el nombre de Jesús, Amén.
Significado
El Salmo 1 introduce el Salterio contrastando dos caminos: el justo que medita en la Palabra y prospera como árbol junto al agua, y el impío que es tamo dispersado al viento. Para el creyente protestante, este salmo es confesión de fe en la suficiencia y centralidad de la Escritura: el justo es aquel cuya vida está anclada en la Palabra de Dios.
Cuándo Rezarla
En lectura devocional matinal, antes de empezar a estudiar la Biblia.
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