"Kol beramá nishmá, nehí bejéi tamrutim. Rajel mevaká al benéha, ki enenu." "Una voz en Ramá se oye, una lamentación amarga. Raquel que llora por sus hijos, porque no están." (Jeremías 31:15)
Oración inspirada en Raquel: "Rajel imenu, shebajítá al Israel veal beneha, hitpalelí baadénu. Zajor et dimateja shehijpalt lifnei haShem." "Raquel nuestra madre, que lloraste por Israel y por tus hijos, ora por nosotros. Recuerda tus lágrimas que derramaste ante el Señor."
(Reflexión): "Raquel, la esposa amada, la que robó los ídolos de su padre, la que murió en el camino. Su tumba en Belén es el lugar de oración más visitado. El Talmud dice que fue profetisa."
Significado
**Rajel Imenu** (Raquel, ca. 1630-1558 aEC) es la tercera matriarca, hija de Labán, hermana de Lea, esposa amada de Jacob, madre de José y Benjamín. Su historia se narra en Génesis 29-35. Raquel es descrita como "hebrea de hermosa figura y hermoso parecer" (Génesis 29:17). Jacob la amó desde que la vio en el pozo; sirvió siete años por ella que "le parecieron como pocos días, porque la amaba". Pero Labán engañó a Jacob dándole a Lea (la mayor) en la noche de bodas, y obligó a Jacob a trabajar otros siete años por Raquel. La rivalidad entre Lea y Raquel es uno de los dramas más humanos de la Biblia. Raquel fue estéril mientras Lea tenía hijos. Raquel dijo a Jacob: "Dame hijos, o si no, me muero" (Génesis 30:1). Finalmente, Dios la recordó y concibió a José (Génesis 30:22-24). Años después, murió dando a luz a Benjamín en el camino a Efrata (Belén). Jacob la enterró allí, no en la cueva de Macpelá. La tumba de Raquel (Kever Rajel) en Belén es uno de los lugares más sagrados del judaísmo. Mujeres estériles van a orar allí desde tiempos antiguos. El profeta Jeremías (31:15) la describe llorando por sus hijos en el exilio, y Dios le promete: "guarda tu voz del llanto... porque hay esperanza para tu futuro" (Jeremías 31:16-17). Raquel robó los terafim (ídolos) de su padre Labán (Génesis 31:19). El Midrash explica que lo hizo para apartar a Labán de la idolatría, no por codicia. Rashi (Génesis 31:19) conecta este acto con su fe monoteísta. En la tradición judía, Raquel es la madre que intercede por Israel en los momentos más difíciles. Se dice que cuando Dios quiso destruir a Israel por el becerro de oro, Raquel se levantó e intercedió, y Dios la escuchó (Midrash Eijá Rabá, Proemio 24). Ella es el símbolo del amor maternal incondicional y la esperanza del retorno. Su frase "hay esperanza para tu futuro" (Jeremías 31:17) se lee en cada Janucá y en cada despedida del Shabat.
Cuándo Rezarla
En la tumba de Raquel (Belén). En la bendición de las hijas. También como oración por fertilidad e intercesión.
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