Padre de los pobres, hoy te traigo a quienes no tienen donde caer la cabeza.
Tu Hijo tampoco tenía donde recostar la cabeza, y se hizo hermano de los sin techo. Recuerda a quienes duermen en la calle, en refugios precarios, en estaciones, en cajeros automáticos.
Dales abrigo en invierno, sombra en verano, un plato de comida hoy. Mueve al que tiene, a la iglesia y al ciudadano, para repartir el pan con alegría. Que no cerremos la puerta a quien llama en tu nombre.
Recuerda también a las familias sin vivienda, a quienes se quedaron sin alquiler, a los desplazados por la violencia o el clima. Toqué los corazones de los que toman decisiones de vivienda social.
Y cuando miré a un hermano sin techo, que sea Cristo mirándome a mí. Que yo no pase de largo.
En el nombre de Jesús, Amén.
"Tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me acogisteis." — Mateo 25:42-43 (RVR1960)
Significado
Oración evangélica por las personas sin hogar. Basada en Mateo 25, sitúa al pobre en el lugar de Cristo.
Cuándo Rezarla
En campañas de ayuda, en oración dominical, en jornada de servicio social.
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