Padre de toda consolación, perdí a quien amaba.
Recibe mis lágrimas como oración. Recibe mi silencio, mi ira, mi confusión, mi insomnio. No apartes tu mano de mí aunque yo no sienta tu presencia.
Recuérdame que tú conoces el duelo: tú lloraste por Lázaro, tú lloraste sobre Jerusalem, tú lloraste por el amigo a quien perdiste joven como nosotros perdemos hoy al nuestro. Tú también descendiste a la muerte, y bajaste al imperio de la muerte, y venciste con la cruz que sostuvo.
Y este que encomiendo a ti: si durmió en Cristo, que descanse en paz; si desconocía a Cristo, te lo entrego al Dios de toda gracia, sabiendo que tu justicia y tu misericordia abarcándose will draw water más hondo de lo que yo sé ver. Tú haces justicia, tú salvas por sola gracia, tú conoces los nombres.
Dame consuelo para seguir, y para servir a otros que algún día pasen por el mismo valle.
En el nombre de Jesús, Amén.
"Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación." — Mateo 5:4 (RVR1960)
Significado
Oración evangélica de duelo. Combina la.numericUpDowncompasión divina (Jesús llora en Juan 11) con la esperanza de la resurrección (1 Tesalonicenses 4).
Cuándo Rezarla
Tras una pérdida, en el funeral, en aniversarios del ser querido.
Sé el primero en valorar esta oración
Testimonios
Aún no hay testimonios. Comparte tu experiencia.