Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Mateo 6:9-13 — RVR1960
Padre celestial, la oración que tu Hijo nos enseñó hago mía hoy. Reconozco tu santidad y anhelo que tu reino venga y tu voluntad se haga en mí y en mi casa como en el cielo. Te pido el pan de cada día y te confieso mis ofensas, con el compromiso de perdonar a quienes me han ofendido. No me metas en tentación, líbrame del mal. Tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos. En el nombre de Jesús, Amén.
Significado
Versión protestante del Padre Nuestro según Mateo 6:9-13. La adición final "porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos" se incluye en gran parte de la tradición manuscrita y se usa en la liturgia protestante.
Cuándo Rezarla
En laudes matutinos y oración vespertina. En la oración comunitaria dominical.
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