Padre santo, al terminar este día quiero detenerme en tu presencia. Tú has sido mi refugio y mi fortaleza, mi proveedor y mi guía. Bendito sea tu nombre por cada don recibido.
Reviso la jornada ante ti: si acerté, te doy la gloria; si caí, te pido perdón y cleme a Cristo, el cordero de Dios que quita el pecado. Lava mi conciencia con su sangre preciosa y restaura en mí la alegría de tu salvación.
Concédeme un descanso tranquilo, libre de ansiedad y temor. Pon tu ángel alrededor de mi hogar y guarda a mi familia. Y si amanece mañana, hazme encontrarte de nuevo, para seguirte más de cerca.
En el nombre de Jesús, Amén.
"En paz me acostaré y así mismo dormiré, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado." — Salmo 4:8 (RVR1960)
Significado
Oración evangélica nocturna de examen de conciencia y entrega del sueño a Dios. Se inspira en la práctica de la oración de examen ignaciana adaptada al lenguaje protestante y en Salmo 4:8.
Cuándo Rezarla
Antes de acostarse, ideal junto a la cama o con la family unida. Se puede acompañar leyendo un salmo corto.
Sé el primero en valorar esta oración
Testimonios
Aún no hay testimonios. Comparte tu experiencia.