Espiritismo
Para resistir a una tentación
Dios Todopoderoso, no me dejéis sucumbir a la tentación que tengo de cometer una falta.
Espíritus buenos que me protegéis, desviad de mí este pensamiento malo, y dadme fuerza para resistir a la sugestión del mal. Si sucumbo, habré merecido la expiación de mi falta, tanto en esta vida como en la otra, porque soy libre de elegir.
Nací, Dios mío, a la vida planetaria dotado del preciado don del libre albedrío; por él me diferencio de los brutos; por él me hago capaz de mérito o demérito. Si en un momento de obcecación tolero que la prudencia le ceda el puesto a la ira, que la humildad se rinda a la soberbia, que la avaricia suplante al comedimiento, si olvidándome de lo que debo a mis semejantes me desprestigio a mí mismo con acciones que repruebe la conciencia, entonces daré patentes muestras de ser indigno del galardón de que gozo.
Auxíliame, Dios mío; permíteme que los buenos espíritus, cuyo socorro imploro, no me abandonen jamás en las titánicas luchas en las que habré de sostenerme para que la voz de las pasiones que emane de mí no sofoque la voz de la razón y de la justicia que de ti emane.
VozVelocidad
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