Espiritismo

Para los Espíritus endurecidos

Señor, dignaos mirar bondadosamente a los Espíritus imperfectos que aún están en las tinieblas de la ignorancia y os desconocen, y particularmente sobre el de N…. Espíritus buenos, ayudadnos para que le hagamos comprender, que induciendo a los hombres al mal, obsesándoles y atormentándoles, prolonga sus propios sufrimientos; haced que el ejemplo de la felicidad que vosotros gozáis sea un estímulo para él. Espíritu que aún te complaces en el mal, acabas de oír la oración que hacemos por ti, esto debe probarte que deseamos hacerte bien aunque tú hagas mal. Eres desgraciado porque es imposible ser feliz siendo malo. ¿Por qué pues, te detienes en este estado, cuando de ti depende el salir de él? Echa una mirada sobre los buenos Espíritus que te rodean; mira cuán felices son, y si sería mucho más agradable para ti el gozar de la misma felicidad. Dirás que te es imposible, pero nada hay imposible para el que quiere, porque Dios te ha dado, como a todas sus criaturas, la libertad de elegir entre el bien y el mal, es decir, entre la felicidad y la desgracia, y nadie está condenado al mal. Vuelve tus ojos hacia Dios, elévate un solo momento hacia él con el pensamiento, y un rayo de su luz divina te iluminará. Di con nosotros estas sencillas palabras: «Dios mío, me arrepiento, perdóname.» Prueba arrepentirte y hacer bien, en vez de hacer mal, y verás cómo al mismo tiempo se extenderá sobre ti su misericordia y un bienestar desconocido vendrá a reemplazar las angustias que sufres. Espíritus buenos, haced que estas palabras encuentren acceso en esa alma aún atrasada, a fin de que le ayuden a acercarse a Dios. Así os lo suplicamos en nombre de Jesucristo que tan gran poder tuvo sobre los Espíritus malos.
VozVelocidad
Descargar PDFMás para Duelo

Sé el primero en valorar esta oración

Testimonios

Aún no hay testimonios. Comparte tu experiencia.

Comparte tu testimonio

Será revisado antes de publicarse.