Novena a San Benito
Día 9 de 9

Día 9 — Buena muerte y gloria eterna

Meditación

San Benito murió de pie, en la capilla de Montecasino, sostenido por sus discípulos, con las manos levantadas al cielo, momentos después de recibir la Sagrada Comunión. Su alma fue llevada al cielo entre ángeles y santos. Nos enseñó que la muerte es el encuentro definitivo con Dios y que debemos prepararnos cada día.

Oración del día

¡Oh glorioso San Benito, cuya alma en tu dichosa muerte fue elevada al cielo en medio de ángeles y santos! Concédeme del Señor la gracia de la perseverancia final, de una buena muerte, y de tu asistencia e intercesión en mi último día. San Benito, ruega por nosotros.

(Oración de la Medalla de San Benito)

La santa Cruz sea mi luz; no sea el dragón mi guía. Apártate, Satanás, no me aconsejes cosas vanas, que mal presentas. Bebe tú mismo el veneno. Amén.Oración preparatoria (para todos los días)

Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Protege de modo especial a cuantos nos ponemos bajo tu amparo. Ruega por los enfermos, los tentados, los afligidos, los pobres y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Ahora, consíguenos la gracia especial que te pedimos en esta novena.

Oración final

¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy más que nunca gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor todas las gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.

(Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria).

Voz de audioVelocidad
Día anterior
Compartir