Novena a San Benito
Día 4 de 9

Día 4 — Victoria sobre el demonio

Meditación

San Benito fue tentado vivamente por el demonio en su cueva. Para vencer la tentación, se revolcó entre espinas y ortigas hasta dominar su cuerpo. Desde entonces, recibió de Dios el poder de hacer milagros y de expulsar demonios. Su medalla es un poderoso sacramental de protección espiritual.

Oración del día

¡Oh glorioso San Benito, que venciste al demonio y triunfaste de sus engaños! Alcánzame la gracia de resistir sus sugestiones y de huir de toda ocasión de pecado. Inspírame amor al trabajo y a la abnegación de mí mismo para seguir a Cristo. San Benito, ruega por nosotros.

Oración preparatoria (para todos los días)

Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Protege de modo especial a cuantos nos ponemos bajo tu amparo. Ruega por los enfermos, los tentados, los afligidos, los pobres y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Ahora, consíguenos la gracia especial que te pedimos en esta novena.

Oración final

¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy más que nunca gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor todas las gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.

(Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria).

Voz de audioVelocidad
Día anterior
Compartir