Día 1 — El Corazón herido por amor
Meditación
«Mirarán al que traspasaron» (Juan 19,37). En la cruz, el costado de Cristo fue abierto por la lanza y brotó sangre y agua: signo de un Corazón entregado hasta el fin. A Santa Margarita María Alacoque, en Paray-le-Monial (1673-1675), el Señor le mostró su Corazón coronado de espinas y rodeado de llamas, diciendo: «He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, que no ha ahorrado nada hasta agotarse y consumirse por testimoniarles su amor, y en cambio recibe, en la mayoría de ellos, ingratitud».
Oración del día
Oh Corazón sacratísimo de Jesús, que abrasado en amor por nosotros aceptasteis ser traspasado en la cruz, abrid mi corazón a la gratitud y haced que respondiera a vuestro amor con amor, reparando con mi vida las ingratitudes que recibís de los hombres. Amén.
Ofrenda al Sagrado Corazón de Jesús (para todos los días)
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús! Os ofrezco mis oraciones, mis obras y mis sufrimientos, los de este día y todos los de mi vida, para hacer todo lo que es de vuestro agrado, reparar las ofensas que se cometen contra Vos y suplicar la conversión de los pecadores. Unidlos a los méritos infinitos de vuestra Pasión, para que lleguen al Padre celestial y eleven súplicas por todo el mundo. Corazón de Jesús, confío en Vos.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria.)