Novena al Padre Pio
Día 7 de 9

Día 7 — La penitencia

Palabras del Padre Pío

«Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante».

Meditación

Conocemos la penitencia como el «castigo» que el confesor impone tras absolvernos. Pero existe también la Penitencia como ejercicio que podemos imponernos, con la debida autorización del director espiritual, para mortificar nuestras pasiones y sentidos, y expiar por los pecados ya perdonados. El Padre Pío fue muy penitente y vivió toda su vida religiosa en austeras penitencias sin perder la alegría.

Oración del día

¡Oh amante apasionado de Jesús Eucaristía, que cada día adoraste al Divino Maestro en la Santa Hostia, tu única fortaleza y sostén en los días de enfermedad, haz que también nosotros nos alimentemos digna y frecuentemente del Pan Divino para obtener el premio de la vida eterna! ¡Oh Señor, a imitación de San Pío de Pietrelcina, enciende nuestro corazón de amor por Ti! Amén.

Oración a San Pío de Pietrelcina (para todos los días)

Amadísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, tú que llevaste sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo; tú que también llevaste la cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que flagelaban continuamente tu alma y tu cuerpo en un doloroso martirio: te rogamos intercedas ante Dios todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes cruces de la vida, transformando cada sufrimiento en un seguro vínculo que nos une a la vida eterna.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria.)

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