Novena al Espíritu Santo
Día 7 de 9

Día 7 — El don del Santo Temor de Dios

Antífona

¡Ven, Padre de los pobres! ¡Ven, tesoros que sostienes! ¡Ven, Luz de todo lo que vive!

Meditación sobre el don del Santo Temor de Dios

El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. «Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan» (Eclo 2,17).

Oración al Espíritu Santo

Ven, oh bendito Espíritu del Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Acto de consagración al Espíritu Santo (para todos los días)

Recibid, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el amor de mi Corazón.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

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