Día 2 — El don de Entendimiento
Antífona
Si Tú apartas tu gracia, nada puro permanecerá en el hombre; todo lo que es bueno se volverá enfermo.
Meditación sobre el don de Entendimiento
El Entendimiento, como don del Santo Espíritu, nos ayuda a aprehender el significado de las verdades de nuestra santa religión. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y, a través de ellas, avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser estéril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a «caminar dignos de Dios en todas las cosas, complaciéndole y creciendo en el conocimiento de Dios» (Col 1,10).
Oración al Espíritu Santo
Ven, oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que al fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén.
Acto de consagración al Espíritu Santo (para todos los días)
Recibid, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el amor de mi Corazón.
Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.
Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).