Novena a la Divina Misericordia
Día 5 de 9

Día 5 — Los hermanos separados y herejes

Intención del día

«Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga Pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi Pasión».

(Diario, 1218)

Oración a Jesús Misericordiosísimo

Jesús Misericordiosísimo, que eres la bondad misma, Tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.

Oración al Padre Eterno

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga Pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

Coronilla a la Divina Misericordia

(Se reza la Coronilla usando el rosario común):

— Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.

— Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. (diez veces en cada decena)

— Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero. (tres veces al final)

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