Día 3 — La Nueva y Eterna Alianza
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial para todos los días
Oh Dios, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen preparaste una digna morada para tu Hijo, te suplicamos que, ya que la preservaste de toda mancha en previsión de la muerte de tu Hijo, nos concedas también a nosotros, por su intercesión, alcanzar la pureza que nos lleve a tu presencia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Oración del día
Dios te salve, María, Esposa del Espíritu Santo: Tú eres la Nueva Alianza entre Dios y los hombres. Te damos gracias porque fuiste fiel a la Alianza del Sinaí y mereciste ser la Madre de la Nueva Alianza, Jesucristo. Que por tu intercesión seamos fieles a la alianza sellada en la Sangre de tu Hijo.
Lectura bíblica
«He aquí que vienen días —oráculo del Señor— en que yo pactaré con la casa de Israel y con la casa de Judá una nueva alianza. No como la alianza que hice con sus padres... Pondré mi Ley en su interior y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo» (Jeremías 31, 31-33).
Meditación
María es la figura de la Nueva Alianza. Así como el Arca de la Alianza contenía las tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón, María llevó en su seno al Verbo Encarnado, el Pan vivo bajado del cielo, el Sumo Sacerdote eterno. Su pureza es la pureza del Arca de la Alianza hecha humana.
Plegaria
Aquí se hace la petición particular que se desea alcanzar.
Oración final para todos los días
Oh Inmaculada Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, por la gracia singular de tu Concepción Inmaculada, alcánzanos la gracia de imitar tu pureza y tu fidelidad a Dios. Que, como tú, sepamos decir siempre «sí» a la voluntad del Padre. Amén.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria, tres veces cada una).
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.